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Veinte años después, One Piece me hizo encontrarme con alguien que había olvidado.
Por: Neto Ruvalcaba Lloré viendo el episodio 1000 de One Piece, y no fue una tristeza profunda ni una escena particularmente desgarradora; al chile, la neta, fueron lágrimas de alegría, de esas que aparecen cuando uno comprende algo de golpe, cuando muchas piezas dispersas de la vida encuentran de pronto un lugar común. El episodio en sí es sencillo: antes de reunir nuevamente a la tripulación, la serie se toma el tiempo de presentar a c ada personaje: Luffy, Zoro, Nami, Us



















